Sueños sencillos
Día cincuenta y tres de Enero, se hace largo este mes, aún sabiendo que faltan cuatro días para que acabe. Quizás por que han pasado demasiadas cosas. Hoy es un día gris y con lluvia, adoro este clima, tiene una mezcla de añoranza y nostalgia. Es como un despertador de la musa. Cuando me levanté, saqué a mis perros al paseo y ellos tampoco querían salir. Prefieren el cobijo de nuestra casa con alguna manta encima. Vuelvo a casa y con el desayuno en la mesa, cojo mi cuaderno y el bolígrafo para envolverme entre tinta y pensamientos. Nunca el silencio se volvió tan cómodo. Tal vez, entre tanta mala noticia en la televisión estos días anteriores, mi cabeza abre paso a escribir sobre como mi vida o bueno, la vida de todos, es tan frágil, ligada a un hilo tan fino que se puede romper en un segundo. Mi consciencia siente miedo y se asusta de la distancia tan corta que hay entre la vivacidad y la somnolencia eterna. (Ella poética siempre) Veo necesaria, esas conversaciones incomodas, par...